Proyecto Matria, Miraflores

Luego del huracán Katrina en Nueva Orleans, profesionales de salud mental observaron que las secuelas emocionales y sociales de un evento climatológico catastrófico comienzan a sentirse a un año o año y medio después del evento. En Puerto Rico, a siete meses de los huracanes Irma y María, síntomas de tensión y ansiedad se están manifestando, particularmente en los niños y en ciertas familias vulnerables.

"Después del huracán incrementaron los detonantes que muchas veces provocan la violencia en la familia. Se acabaron los ahorros, una persona que trabajaba ahora no trabaja o quizás la mama que era la única que trabajaba ya no tienen trabajo. Así que las familias que ya estaban frágiles antes del huracán, después del huracán esa fragilidad se presentó en forma de bombas de tiempo pendientes de detonar", apunta Yadira Pizarro Quiles, directora ejecutiva de ESCAPE, una organización sin fines de lucro especializada en la intervención, tratamiento y prevención del maltrato a menores y la violencia familiar.

Desde septiembre, cuando pasaron las dos tormentas, ESCAPE recibió un aumento significativo de solicitudes de servicio en sus tres centros. Estos servicios incluyen charlas educativas para escuelas, iglesias, centros comunitarios, empresas privadas y municipios sobre una variedad de temas como la crianza saludable, disciplina, prevención de maltrato y violencia doméstica, balance familia y trabajo, como prevenir el bullying, como prevenir el abuso sexual de menores, entre otros temas. Agregaron servicios psicológicos para atender la ansiedad causada por el paso de los huracanes, y nuevas charlas para adultos y niños sobre temas relacionados a la prevención y manejo del estrés y la ansiedad luego de desastres.

Además, en el centro de San Germán, el cual atiende a los municipios de Sábana Grande, Hormigueros, Mayagüez y Cabo Rojo, de septiembre hasta abril atendieron a 915 niños y adultos de familias en situaciones de violencia y maltrato. Estas familias recibieron servicios de consejería especializada, coordinación de servicios y apoyo de parte de voluntarios, al igual que servicios psicológicos y educativos. También ofrecieron servicios psicológicos gratuitos a la comunidad.

En el centro de Gurabo, cerraron abril con 389 adultos y niños que fueron atendidos en su centro Early Head Start. Esto incluye 120 niños de dos meses a tres años de edad y sus familias, quienes recibieron servicio de cuido diurno, intervención temprana, nutrición, trabajo social y salud. Además, 15 embarazadas y sus familias recibieron consejería, apoyo, orientación y acompañamiento en las etapas pre, post y peri natales.

El centro de Santurce, por otro lado, fue destruido durante el huracán María y actualmente opera desde un espacio de almacén en el centro de Gurabo. Atiende a los municipios de San Juan, Carolina, Guaynabo, Trujillo Alto, Bayamón y Caguas ofreciendo servicios de educación y prevención, cursos de crianza, y charlas. Aun sin una sede fija impactaron a 873 niños y adultos hasta el cierre del mes de abril por medio de sus servicios de educación. Esperan que al relocalizarse nuevamente a San Juan puedan ofrecer consejería especializada y coordinación de servicios, trabajando directamente con familias.

Gracias a fondos de emergencia como el Fondo ADELANTE Puerto Rico, ESCAPE ha podido contratar nuevos recursos, como una coordinadora de servicios para San Germán, y de esta manera aumentar la cantidad de personas que pueden asistir. Crearon también un fondo de reserva para darle continuidad a sus servicios en la ausencia de otros fondos o si se tardan en desembolsar.

El  trabajo de ESCAPE tan solo comienza, ya que en los próximos meses se sentirán más aguadamente las secuelas emocionales de los huracanes. Pizarro Quiles ya observa un aumento en la letalidad y la intensidad de la violencia y agresión hacia lo niños.

"Las organizaciones como ESCAPE que trabajamos en prevención tenemos que estar listas para todo lo que va seguir llegando. Porque indudablemente van a seguir en aumento las solicitudes de servicio, lo cual es bueno. Mientras que la gente busque ayuda, fantástico. El reto es que la gente busque ayuda y que tengan donde le ofrezcan el servicio. Ahí viene el reto para las organizaciones y el país", indica.

La Red de Fundaciones de Puerto Rico es un vehículo de acción que amplía el trabajo estratégico de sus miembros y organizaciones asociadas para mejorar la calidad de vida de las poblaciones vulnerables.