Proyecto Matria, Miraflores

Desde antes que pasaran los huracanes Irma y María, ya las comunidades aledañas al Caño Martín Peña, un cuerpo de agua de 3.7 millas de largo que conecta la Bahía de San Juan con la Laguna San José, se encontraban en una situación precaria. Hace años que el caño está tapado por basura y material vegetativo. Cualquier aguacero inunda las residencias y negocios que lo rodean, lo cual perpetua problemas de salud pública, deteriora la infraestructura de los edificios y atrapa a los residentes en el ciclo de pobreza. Las organizaciones sin fines de lucro que trabajan con los más de 25,000 residentes de esta zona le reclaman al gobierno que se tiene que hacer un dragado del Caño Martín Peña.

Ahora tras el paso de los huracanes el asunto del dragado se vuelve aun más urgente. Al pasar la segunda tormenta, decenas de árboles cayeron al caño, tapándolo aun más, a la vez que escombros y material vegetativo cubrían los alcantarillados. Esto causó que gran parte de las 8 comunidades se inundaran con aguas usadas, en algunas áreas durante cuatro días. A esto le siguió una plaga de mosquitos y de ratas que han hecho su hogar entre los escombros.

Además, unas 800 residencias perdieron sus techos, mientras que otras 75 desparecieron por completo.

El día después del huracán, los primeros en movilizarse fueron las organizaciones del Grupo de las Ocho Comunidades Aledañas al Caño Martín Peña, Inc., mejor conocidos como el G-8 y compuesto del liderato comunitario; la Corporación del Proyecto ENLACE del Caño Martín Peña, entidad gubernamental independiente; y el Fideicomiso de la Tierra del Caño Martín Peña que administra las 200 cuerdas de tierras públicas cedidas por el gobierno.

Con la ayuda de unos 150 voluntarios lograron remover escombros y material vegetativo, limpiar casas, repartir cientos de toldos, comida y suministros, entre otras labores de emergencia.

Con miras de evitar una crisis de salud pública y con apoyo del Fondo ADELANTE Puerto Rico, están instalando 3,500 comederos de ratas con veneno. El problema de las ratas se hace particularmente crítico luego de un alza en casos de leptospirosis en la isla. Además, han repartido mosquiteros, larvicida y repelente, para así evitar brotes de dengue, chikunyunga y zika.

Sin embargo, el principal proyecto de recuperación a largo plazo continúa siendo el dragado del caño. Los representantes de las entidades insisten que "cualquier paquete de recuperación que se legisle a nivel federal tiene que visualizar el proyecto del dragado del Caño como parte de la recuperación del país y para potenciar el desarrollo económico", según Mariolga Juliá Pachecho, gerente de Proyectos Especiales del Fideicomiso de la Tierra del Caño Martín Peña.

La Red de Fundaciones de Puerto Rico es un vehículo de acción que amplía el trabajo estratégico de sus miembros y organizaciones asociadas para mejorar la calidad de vida de las poblaciones vulnerables.