Proyecto Matria, Miraflores

El enlace entre la conservación y la comunidad es central al trabajo que lleva haciendo Para la Naturaleza durante años. Por medio de talleres y excursiones en sus centros de visitantes, programas de voluntariado como Ciudadano Científico, además de ferias y eventos educativos, buscan involucrar directamente a las personas en su labor de conservación.

Luego del huracán María esos esfuerzos se han reenfocado, por un lado al servicio comunitario directo y por otro a la recuperación ecológica.

En las semanas que siguieron el paso del huracán, miembros de la organización sin fines de lucro recorrieron sus más de 50 áreas naturales protegidas para hacer inventario de daños y decidir los pasos a seguir. Aunque algunas fueron grandemente afectadas, en particular sus reservas en Ponce y Manatí y su vivero de árboles en Barranquitas, decidieron primero asistir a las comunidades aledañas.

Organizaron brigadas para abrir camino en las carreteras y repartir suministros en esas zonas rurales; inicialmente artículos de primera necesidad, luego, según las necesidades iban cambiando y el proyecto se fue expandiendo, lámparas solares, mosquiteros y filtros de agua. También recaudaron fondos para ayudar a los agricultores ecológicos a reconstruir sus proyectos.

Simultáneamente iban trabajando un plan de reforestación para la isla. Ahora entran de lleno en esos esfuerzos, sembrando árboles nativos en sus reservas naturales, en zonas urbanas y en las cuencas de ríos y quebradas. Su meta es sembrar un millón de árboles en cinco años. Sus voluntarios también están en proceso de limpiar playas y crear hábitats temporeros para especies desplazadas como los murciélagos.

"Yo creo que la recuperación ecológica va a ir mano a mano con la recuperación humana. Nosotros tenemos mucha esperanza e ilusión que la ciudadanía se nos una en ese esfuerzo de reforestar, de restaurar hábitats, de reintroducir especies, que vamos a estar realizando masivamente con la esperanza de que eso nos ayude a todos en el proceso de recuperación", expresa Fernando Lloveras San Miguel, presidente de Para la Naturaleza.

La Red de Fundaciones de Puerto Rico es un vehículo de acción que amplía el trabajo estratégico de sus miembros y organizaciones asociadas para mejorar la calidad de vida de las poblaciones vulnerables.