Proyecto Matria, Miraflores

Para una persona con discapacidad o autismo, el tratamiento consistente es esencial. Por eso a una semana de que pasara el huracán María, los terapeutas de SER de Puerto Rico, organización sin fines de lucro que anualmente trabaja con la rehabilitación y la educación de unos 4,600 niños y adultos con necesidades especiales, ya estaban brindando sus servicios en sus centros en Ponce y San Juan.

“Si no se atienden las condiciones de los niños nuestros, se degeneran”, explicó Nilda Morales, presidenta de SER de Puerto Rico.

“Por eso nosotros somos muy puntuales en la intervención con todos estos infantes. Porque a la vez que tú logras que optimicen su desarrollo, tú posibilitas que sean independientes, productivos y autosuficientes”, resalta.

A las facilidades en el sur les llegó la luz en tres semanas y han podido resumir sus operaciones con normalidad. Mientras que en San Juan, las paredes del edificio se impregnaron de hongos al haberse inundado y por la falta de electricidad.  

Ya lograron desinfectar la escuela y han resumido las clases en todos los grados, sin embargo las facilidades de rehabilitación requieren más trabajo. Así que continúan haciendo lo mismo que han hecho desde esa primera semana: ofreciendo terapias en la cancha y en ciertos salones exteriores con planta, y con un horario limitado.

Aun encarando estos retos, SER de Puerto Rico no se ha limitado simplemente a los dos municipios donde ya tenían presencia.

“Paralelamente hemos desplegado a nuestros especialistas para adentrarse a las comunidades donde se han identificado personas con discapacidad”, expone Morales, agregando que ha sido un esfuerzo en conjunto con FEMA y otras entidades.

En estos dos meses impactaron a las islas municipio, particularmente Vieques. Identificaron casos de envejecientes encamados, niños con problemas de desarrollo y personas con discapacidades siendo atendidas por sus familias sin apoyo. Por medio de FEMA lograron conseguir equipos de asistencia, como sillas de rueda, para mejorar la calidad de vida de estas personas, y han ofrecido servicios médicos, psicológicos y sociales a familiares durante sus clínicas. Están en proceso de habilitar una escuela en desuso en Fajardo para poder atender a personas de las islas municipio y del área este, a la vez que crean alianzas con hospitales en la zona.

Actualmente los esfuerzos de SER de Puerto Rico también se concentran en establecer un modelo de rehabilitación a distancia en Vieques y Culebra, que luego replicarán en otros municipios desatendidos como Villalba, Maricao, Ciales, Orocovis y Morovis. Consiste en capacitar a un familiar, a una enfermera o a un asistente que un doctor o terapeuta pueda supervisar, evaluar y dar recomendaciones por medio de Skype o Facetime. Así también cuando vayan a esos municipios con una clínica, ya conocen cómo se están atendiendo.

“Es un escenario que no conocíamos. Pero nuestras familias todos los días nos enseñan cómo enfrentar sucesos adversos que afectan su día, porque ellos conviven con la discapacidad o el autismo. Los que les damos el servicio para que adquieran sus destrezas no podemos ser ni hacer menos. Ellos han sido nuestra guía y nuestra inspiración y tenemos que estar ahí para cada uno de ellos”, concluye Morales.

La Red de Fundaciones de Puerto Rico es un vehículo de acción que amplía el trabajo estratégico de sus miembros y organizaciones asociadas para mejorar la calidad de vida de las poblaciones vulnerables. 

Instituto de estadísticas

La Red de Fundaciones de Puerto Rico apoya la labor que ha llevado a cabo durante años el Instituto de Estadísticas de Puerto Rico (IEPR) y hacemos hincapié en la importancia de que esta entidad conserve su autonomía. Esto, ante la posibilidad de que el IEPR se consolide con el Departamento de Desarrollo Económico y Comercio (DDEC), según fue plasmado en el Plan de Reorganización #7 aprobado por la Asamblea Legislativa, y en el Plan Fiscal certificado de la Junta de Supervisión Fiscal.

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