Proyecto Matria, Miraflores

Fundada en 1969 en la Playa de Ponce por Sor Isolina Ferre, Centros Sor Isolina Ferré (CSIF) es una institución sin fines de lucro que promueve el desarrollo integral del ser humano. Sus programas sirven a más de 37,000 personas de todas las edades en las áreas de prevención a la deserción escolar y la violencia y la capacitación para empleos. Ofrecen programas en 22 municipios, incluyendo Ponce, Guayama, San Juan y Canóvanas.

Luego de la devastación dejada por el huracán María, CSIF ha reenfocado todos los recursos de la organización para prestar ayuda en 71 comunidades desventajadas de las regiones sur y central, San Juan y Canóvanas a través de la iniciativa “Abrazo solidario con Puerto Rico”. CSIF ha recibido ayudas y donativos de diferentes entidades e individuos locales y de Estados Unidos que se distribuyen casa por casa en comunidades donde ninguna otra ayuda ha llegado. Al 7 de noviembre de 2017, 12,378 han recibido servicios directos incluyendo comida, alimentos y otros artículos de primera necesidad. Se estima que se han distribuido 144,290 libras de alimentos, 11,117 galones de agua y otros artículos como colchones para camas y estufas de gas.

“En medio de la difícil situación que vive el país y nuestros propios Centros, algunos de nuestros empleados –damnificados también- han aceptado trabajar como voluntarios en nuestro abrazo solidario. Son los héroes anónimos que trabajan desinteresada y arduamente cada día para llevar los alimentos y el agua que todavía escasean en muchos lugares de la Isla, particularmente nuestra gente de las comunidades más marginadas y olvidadas”, dijo el principal oficial ejecutivo de los CSIF, José Luis Díaz Cotto.

La recuperación de Puerto Rico va a tomar mucho tiempo. Una vez concluida la emergencia, CSIF fortalecerá aún más su alcance y presencia entre los nuevos colaboradores –individuos, empresas y organizaciones– que han aportado y establecido alianzas para atender necesidades inmediatas. “Es imperativo trascender la inmediatez del momento de crisis para reenfocar programas y servicios hacia la raíz de los diferentes problemas socioeconómicos, con el fin de lograr soluciones a largo plazo para que cada persona pueda tener esa segunda oportunidad que transformará su vida a través de la prevención, la educación y la autosuficiencia económica,” añade Díaz Cotto.

La Red de Fundaciones de Puerto Rico es un vehículo de acción que amplía el trabajo estratégico de sus miembros y organizaciones asociadas para mejorar la calidad de vida de las poblaciones vulnerables.